MITOS EN RELACIÓN AL SOBREDOTADO
Existe una serie de mitos con relación a los sobredotados, que al divulgarse a través de films o de la literatura informal, han ocasionado que se distorsione la apreciación correcta de estos niños. Esto ha dado como resultado un rechazo de padres y maestros a aceptar que tienen niños con aptitudes sobresalientes en casa o en las escuelas, con consecuencias poco deseables para ellos. Se presentan algunos de estos mitos:
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El sobredotado es un ser fuera de serie, un genio difícilmente encontrado.
- El niño con aptitudes sobresalientes o sobredotado tiene todo para hacerla en la vida, es sabelotodo y no necesita ayuda de nadie para salir adelante.
- Si es sobredotado debe triunfar en todo, especialmente en la escuela y siempre obtener buenas calificaciones. Si no lo logra es porque no es sobredotado, si no tiene algún problema.
- Sus habilidades especiales siempre son valoradas por familiares y maestros.
- A los profesores les gusta tenerlos en sus grupos y trabajar con ellos, y si no es del agrado del maestro, dudamos de que realmente sea sobredotado.
- Disfrutan ser puestos como ejemplo para sus compañeros y/o hermanos.
- No requieren de reconocimiento y elogio.
- Deben sorprender siempre con sus hazañas.
- Son petulantes, antisociales e hiperactivos y emocionalmente inestables.
- Los recursos para educación especial son limitados, por tanto deben destinarse a los niños con déficit o problemas y no a los sobredotados.
- Ser sobredotado es sinónimo de problema.

Si queremos rescatar y apoyar a estos niños, es imperativo alejarnos de estos mitos y lograr verlos como niños con aptitudes sobresalientes, con las mismas necesidades de amor y sentido de pertenencia que cualquier otro niño; y con necesidades especiales que deben ser identificadas y atendidas oportuna y adecuadamente en hogares y centros escolares. Como niños que requieren lograr un equilibrio en sus áreas de desarrollo, que brinde sustento a sus áreas fuertes y les permita desarrollarse y sentirse orgullosos de su potencial y de sus capacidades especiales.
Solo así lograremos darles las mismas oportunidades que tienen todos los niños y cumplir con el precepto de equidad e inclusión, como derecho de todos los niños y niñas mexicanos.
MTRA. ROSA MA. ESPRIU

