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SUBRENDIMIENTO

 

NIÑOS CON APTITUDES SOBRESALIENTES O SOBREDOTADOS QUE NO LOGRAN UN BUEN RENDIMIENTO ACADÉMICO

          Dentro del ámbito escolar está siendo cada vez más común encontrarse con niños que presentan problemas de conducta, acompañados en ocasiones por bajo rendimiento académico, que al ser enviados a hacer valoraciones psicopedagógicas se detecta que poseen un elevado coeficiente intelectual. Los padres al no tener mayor respuesta justifican su inadaptación en el diagnóstico referido y empiezan a culpar a la escuela. Estos chicos cambian de una escuela a otra, incrementando su incapacidad para adaptarse y en ocasiones, llegando a perder la confianza en sí mismos, y su autoestima se ve afectada rotundamente

 

            ¿Qué pasa con estos niños, que no logran aprovechar en su propio beneficio sus potencialidades? ¿Por qué chicos que poseen altos niveles intelectuales en ocasiones funcionan como si estuvieran por debajo de la norma? ¿Por qué estos sujetos, que  potencialmente tendrían todas las posibilidades para triunfar social y académicamente, en muchos de los casos no lo logran?

             Diversos autores, hablan de que la educación dentro de las escuelas y también dentro de algunos hogares, tradicionalmente ha dado mucha importancia a las actividades memorísticas y a la transmisión de la información por parte del adulto en forma de pequeñas dosis que difieren altamente de las posibilidades e intereses de los niños, aniquilando su motivación y desvinculando el aprendizaje del nivel de significancia de los alumnos; logrando como resultado, en muchas ocasiones,  que los niños con aptitudes sobresalientes o sobredotados trabajen por debajo de sus posibilidades y que se conviertan en “infrarrealizadores”.

            ¿Por qué un niño o niña que por naturaleza son activos, y que además tiene la capacidad intelectual para lograr altos niveles de aprendizaje y logros académicos, sociales, artísticos o físicos, caen en un perfil de “desesperanza” del que cuesta tanto sacarlos?

        ¿Por qué seguimos midiendo a estos alumnos con  una visión obtusa y obsoleta y mirándolos con una lupa equivocada? ¿Por qué no logramos ver que se aburren como ostras y necesitan un mayor reto intelectual, físico y social? ¿Cuándo vamos a lograr verlos, en primer lugar como personas en crecimiento que necesitan de nosotros una mejor escucha y una guía para conocerse y realizarse, y en segunda instancia, como niños con necesidades especiales que deben ser atendidas adecuadamente?

             Maestras y maestros, la propuesta de Integración Educativa está en marcha. El principio de equidad señalado en el Programa Nacional de Educación 2001-2006, significa no ofrecer lo mismo a todos los alumnos sino ofrecerles lo que necesitan. A la luz de esta propuesta, será importante hacer los esfuerzos necesarios para dar respuesta adecuada a las necesidades de estos niños y lograr crearles mejores ambientes educativos.

          Ambientes seguros en los que se sientan aceptados y puedan ser un orgullo para sus padres y maestros, recuperar su autoestima y brillar, demostrando su potencial en el área o áreas en las que tienen aptitudes sobresalientes.

 Mtra. Rosa Ma. Espriu Vizcaíno